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Categoría: Incestos
Valor de este relato: 4.11
Enviado por: maduro


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Las calientes vivencias de las niñas de doña Juanita II



Al cabo de dos semanas después de haber cargado y restregado por primera vez en su verga a su ahijadita Karen de todas las formas imaginables, la pequeña culoncita parecía ignorar que estaba siendo utilizada sexualmente, pero eso a ella en su inocencia le gustaba, Don Jorge había podido lograr lo que muchos hombres desearían (su mas grande placer, tener a una niña tan pequeña y tan rica como Karen haciéndole gozar a placer como nunca, un verdadero juguete sexual), todos los días andaba como un toro tan solo de recordar y pensar en aquella niña y no era para menos, se encerraba con la niña cada tarde en su habitación por varias horas desahogándose en grandes venidas de semen en el cuerpecito de Karencita que tanto lo enloquecía y sobretodo lo que mas adoraba su hermoso, parado y frondoso trasero de mujer en el cuerpo de una niña, mientras su mama abuela doña Juanita trabajaba limpiando casas para darle de comer.

Siendo el lunes don Jorge planeó que ese sería el día que haría mujercita a esa dulce y tierna nena de 7 añitos, la penetraría por primera vez y quería gozar al máximo de la linda escolar de linda y fina cara, con tersa piel canela en todo su cuerpecito, ese día la niña llego después del colegio y se puso su excitante y ya común faldita de delgadas telas que excitaba tanto a don Jorge porque el saber que ocultaban secretos y vivencias sucias entre él un hombre maduro y una niña de primero de primaria que estaba siendo pervertida era mas que excitante, era el caos.

Ese día don Jorge en la fabrica andaba ansioso, esperando la hora de salida y llegar a “jugar” con su pequeña ahijada, que ya lo esperaba en su casa después del colegio ansiosa de ser tocada y divertida por su maduro padrino.

Cuando llego tan solo pensar en como la penetraría traía la verga a mas no poder, cuando entró a su casa, su esposa preparaba la comida, la niña lo recibió con un fuerte abrazo y beso en la boca, el la cargo y la llevo con su madrina donde preparaba la comida, ese día le dijo a su esposa que podría tomar la tarde libre que se quedaría en casa con Karen, que no traía hambre, al menos de comida, porque de comerse a la niña traía bastante.

Su esposa ante lo cariñoso que se comportaba con la niña sospechaba de sus sucias intenciones con la niña y le dijo: Jorge te has enamorado de Karen como si fuera tu verdadera nieta, la llevas a todas partes y ella esta cada vez mas “pegada” a ti, te busca y te quiere mucho, quiere estar a solas contigo siempre ¿verdad Karen?

-Si madrinita, yo quiero mucho a mi padrinito, porque el juega conmigo y me hace cosquillas, además me carga y me hace vueltas y me gusta estar con el. Dijo la dulce voz de la niña, tan tierna e inocente, de verdad que la niña era inocente e ignorante de lo que su padrino abusivo le hacia con su vergota, manos y boca en su tierno e imberbe cuerpo de nena, pero cada vez que estaba a solas con el a ella le encantaba sentirse amada.

-Ok, pues los dejo para que se pongan a “jugar”, yo voy a visitar a mis amigas, regreso tarde no se preocupen, tienen el campo libre, dijo la señora preparándose para irse, sabiendo el tipo de persona que era su esposo y sabiendo que seguramente el abusaba de la niña a ella no le importó porque pensaba: “tremenda mocosa, si a la niña le gusta la verga desde chiquita y es una putita igual que su madre que se la cojan, que se la coja mi esposo que es un cabrón en la cama” , ella seria compinche con los actos degenerados de su esposo al permitirle quedarse con la niña tanto tiempo a solas, eso a ella también le excitaba, que siendo tan chiquita la nena la penetrara su esposo con esa verga tan grande que tenía, y mejor aun sabiendo que era su ahijadita dejaría que su esposo le enseñara los placeres del sexo a esa tierna niña, ya que cada noche ella recibía su premio, don Jorge desde la llegada de la niña andaba mas fogoso con ella.

Don Jorge no espero mas y se subió con la niña en sus brazos como novia en luna de miel a su lecho de amor, durante el traslado empezó como siempre a acariciar sus tersas y lindas piernas, empezando a recorrerlas con lentitud para llegar después al nacimiento de sus enormes y carnosos cachetes que tenia por culo, la besaba con pasión y la niña le respondía golosa, al parecer el estar restregando todos los días la verga en la niña había hecho que sus nalgas se pusieran mas gorditas y abiertas y sus caderitas mas cerradas y curveadas.

Cuando don Jorge llego a la habitación cerró con llave el cuarto como siempre lo hacia y se dispuso a preparar a la niña, le dijo que ahora jugarían al balero, la niña pregunto de que se trataba dicho juego, el le dijo que este juego se trataba de que los dos deberían de quedar unidos por sus cuerpos como un balero, que el la cargaría y ella se quedara ensartada como el juego, la niña no sabia de que hablaba nunca había escuchado de ese juego, don Jorge para ello saco de un baúl un viejo balero y le enseño a jugarlo y le explico la mecánica del juego que era ensartar el balero de madera en el palo, sacarlo y volverlo a hacer hasta dominarlo, durante unos minutos la niña le pareció divertido, pero su pericia era nula, por lo que le dijo a su padrino: ¿no voy a poder jugar ese juego señor Jorge, yo no sepo como se mete ese palo en el balero, como vamos a jugar?

-Mira Karen, ese es un ejemplo, tu y yo vamos a jugar al balero pero tu vas a ser el balero y yo el palito, tu no vas a tener que meter nada, solo me dejas que yo te haga vas a ver que esta bien bonito ese juego, ¿que dices, jugamos?

- Si padrino porque yo soy chiquita y mejor usted me enseña. Agarrándose sus manitas con cierto nerviosismo.

Don Jorge no espero más tiempo y le dijo: Mi bebita, debo quitarte tu calzoncito y tú playerita para que no se ensucie, solo debes quedarte en faldita y yo también debo jugar con un short solamente porque este juego así es, así que espérame aquí mientras me cambio y tú vete quitando tus calzoncitos, ok mi vida?

-Si señor Jorge, ¿solo me quito mi choncito?

- Si mi amor, ahorita regreso y te quito tu playera, entró al baño se saco los pantalones de trabajo se puso un short flojo sin calzón y libero su vergota bien parada esperando penetrar la virgen panochita de la niña.

Salio del baño y lentamente se acerco a la niña, parecía tan impaciente y deseosa de jugar el juego del balero con su padrino, entonces la abrazo lentamente y la cargo entre sus brazos le dijo vamos a jugar ahora ya mi amor pero primero debemos preparar al palito para que resbale y entre en tu balerito, así que deja te doy un poco de vueltas y empezamos a jugar bebe.

– Si padrino ya quiero jugar mucho.

El señor Jorge nuevamente la volteo y con la cabeza bien gorda de su verga que ya empezaba a soltar el liquido y poniéndose bien babosa empezó con el vaivén metiéndole su gruesa verga entre las nalgas de la niña muy suavemente, enterrándosela en la profunda brecha de su tierno culo de nena y disfrutando del calor de sus glúteos y el tope de su lindo y cerrado ano, nuevamente la niña en sus sensaciones de placer infantil y deseo de diversión no se daba cuenta que estaba siendo iniciada en el sexo a tan infantil edad.

El juego del balero había comenzado y la niña seria penetrada en su panochita por la larga y gruesa macana de don Jorge, afortunado viejo que había encontrado la fortuna sin pedirla, después de pasarle la verga por el culo llegando a su tierno ano, la coloco en la cama parando ese lindo trasero y le mamo su anito saboreando ese olor y sabor a mierdita que le daba la niña, le dio ricos lengüetazos desde el nacimiento de su lampiña rajita hasta su lindo ano durante algunos minutos y después de estar bien embadurnada de sus jugos mezclados con las babitas de la panocha de la niña le dijo que era tiempo de ensartar el balerito en el palo, la niña se emociono y fue entonces cuando le quito por primera vez su playerita y vio su pechito plano con unas pequeñas protuberancias que tenia por tetitas, don Jorge la levanto y se fue a sentar a un buró donde levanto de frente a la pequeña, le abrió sus gordas y ricas piernitas levantando su faldita y la fue bajando sobre su verga venosa rozando en cada movimiento su cerrada y virginal panochita, la niña no entendía de que se trataría pero don Jorge le dejo prontamente saberlo, empezó a presionar su fierro en la entrada de la niña, ella empezó a quejarse: me duele padrino!, mi vida solo es al principio una vez que entre el palito podremos jugar bien lindo con tu balerito y yo con mi palito, la niña se tranquilizo, la verga empezaba a entrar entre los brillosos labios sin pelitos de la panochita de la niña que estaban empapados del lagrimeo de su verga, después de seguir insistiendo sus labios se abrieron y abrazaban con fuerza la cabezota del tolete del señor Jorge, el sentía que se venia pero sabia que debía disfrutar al máximo esa ocasión.


Cuando la cabeza hubo entrado toda la empezó a besar con locura, a chupar sus labios y lengua de la niña, ella respondía de maravilla, le gustaba besar y aprendía muy rápido, sus lenguas serpenteaban y el bramaba de tanta excitación, al paso del los minutos su pequeña rajita empezaba a ceder ante el intruso bestial que tenia incrustado, una cuarta parte de su verga entró y un hilillo de sangre empezó a salir y mezclarse con los líquidos de su verga, el himen había sido roto, la niña ya no era mas virgen, a sus 7 tiernos años era penetrada por una verga enorme de un hombre de 57 años en su imberbe y tierna panochita que atrapaba y retenía esa vergota con mucha fuerza como para no dejarla salir jamás, dio un pequeño brinco y gesto de dolor, había empezado un viaje sin retorno, don Jorge la había hecho mujercita, se quito su playera mostrando su pecho desnudo lleno de vellos canosos, a la niña le gustaron y acariciaba su vellosidad del pecho del hombre maduro con sus manitas pequeñas e infantiles, mas que perversa era la imagen que guardaban aquellos cuerpos, mientras el la besaba locamente enredando su lengua en la de la pequeña Karen que se dejaba hacer el amor.

Ya con la gruesa verga de 25 cm. clavada a la mitad, don Jorge no creía como esa cerrada y apretada panochita lampiña de la chiquilla de 7 años pudiera recibir semejante animal en su cuerpecito, ya que quedaba abierta groseramente por su tolete de fuego abrazando su hombría con tanta presión, el estaba partiéndola a la mitad y no se quejaba, había nacido como vergas esa nena, pensaba, se venia de solo ver esa imagen, empezó a mamar sus tiernas tetitas succionándolas con suavidad haciéndolas tronar a cada chupeton que les daba, la niña empezaba a jadear con su vocecita infantil que al ser escuchada por el sr. Jorge le ponía la verga mas dura y potente, estuvo un buen rato presionándola por la cintura sacándosela y metiéndosela lentamente para que la penetración fuera cada vez mas profunda, ya bien ensartada se levanto del buró sin sacarle su vergota y así parado la cargo en brazos y empezó a manejarla a su antojo, a sacarle la verga por completo y a hundírsela lentamente a la niña, la cargaba agarrándola en dos manos de su hermosas y calientes nalgas, metía sus dedos entre el surco de su grande culo hasta llegar a presionar levemente su ano de niña, ella soltaba quejiditos en cada metida que le daba su padrino vergudo, la pequeña se venia en orgasmos mojando su gruesa y dura verga del señor, sentía el dulce apretar de sus labios vaginales, tan tiernos y cerrados, en la habitación se oían gemidos de la niña siendo penetrada y chasquidos del choque de sus miembros, una imagen sensual de una tierna niña de 7 años cargada por un hombre maduro metiéndole su gran verga y ella bien abrazada a su cuello, colgando en el aire subiendo y bajando ensartada en la verga de un señor, su amado padrino.


- Te gusta como te meto mi palo en tu balerito Karen?, se siente bien rico, ¿lo sientes bebita? Jadeaba el señor.

- Si señor Jorge, me duele poquito pero siento cosquillitas y me gusta como mi balerito se mete en su palito, siento bien bonito padrinito, me gusta jugar mucho estos jueguitos.

- De eso se trata mi amor, de que te guste y sientas bonito mi nena, yo también siento bien rico en mi palo cuando se mete y sale de tu balerito bebe, me gusta mucho jugar contigo.

Después de subirla y bajarla en su enorme verga por largo rato, la niña se abrazaba a el como si no quisiera que terminara el “juego”, con la cabeza recargada en su hombro dejaba que el señor le metiera su tronco en su balerito y ella jadeaba muy suavemente en los oídos de Jorge, el estaba por venirse después de 40 minutos de estarla penetrando de esa manera, cansado la bajo y le quito la falda, su cuerpo era hermoso, morenito, curveado y de perfil de cielo, con unas piernas gorditas y torneadas y un culo de corazón bien gordito y exquisito a la vista.

La llevo a la cama le abrió sus ricas piernas y empezó a mamar su panochita, le dijo que debía ponerle saliva para que el palito entrara mejor, la niña solo cerraba sus ojitos dejando que su padrino la tomara, después le dijo que ella debía aprender a ensalivar su palo y se puso de pie, la niña se levanto a la orilla de la cama y así él de pie y ella sentada en la cama le acerco su enorme verga en su carita, le sobo las mejillas y la barbilla con su enorme verga de 25 cm. la comparaba con su cara que era muy pequeñita contra su tamaño, le dijo que abriera so boquita y la chupara haciendo chasquidos, la niña al principio con algo de asco empezó a meter la cabeza de la bulbosa verga en su boquita, don Jorge le dijo que siguiera y en pocos minutos la nena tomaba la verga con su dos manitas y succionaba con fuerza la cabezota de la verga.

-¿Te gusta pequeña?, es todo tuyo mi palo hazme gozar con tu linda boquita, sigue así Karen, chupalo rico, así mamita, ¿eso te encanta verdad? me encantas bebita.

Chup, chup, chup, se repetía el sonido en la habitación a cada succión que le daba a su verga, la niña mamaba esa gran verga y parecía que le encantaba a ella también, parecía una puta de profesión pues a la gran mamada que le estaba dando la niña naturalmente ponía los ojos en blanco dando una vista a don Jorge como nunca imagino en una niña.

Dejo que la niña explorara su nuevo juguete durante 30 minutos a punto de explotar en su cara sentía que se venia ante la succión de sus tiernos labios, al ver su cara de niña con ese monstruoso tolete en sus manitas y boca, pero quería gozar mas, se calentó tanto que quería cogerla con toda su fuerza, cargo nuevamente a la niña y le puso su babeante verga en su rajita lampiña levantándola y dejándola caer en su pitote haciendo el clásico sonido al estar chocando sus nalgas sobre sus ingles.

Después de cierto tiempo cogiendola cambio nuevamente en el buró el quería venirse dentro de ella, así que le dijo que el se acostaría en la cama y ella solita se metería el palo en su balerito, la niña se subió a la cama después que el señor Jorge su acostó y de frente a el la fue bajando lentamente, sus labios vaginales se abrían groseramente a cada milímetro de verga que penetraba su hermosa panocha pelona, la niña después de un gemido quedo ensartada en su totalidad por el palo en su balerito, la vista era hermosa, ella pequeñita encima de un hombre lleno de vellos acariciando con sus tiernas manos su pecho y él grande con su verga ensartada en el cuerpecito de la niña empalada en un enorme tronco que le abría su interior, el la manejo para subirla y bajarla a su antojo, en veces la movía rápido y en otras lentamente, con el peso de sus caderitas la verga fue entrando con facilidad, don Jorge estaba en el mismo cielo, oliendo ese aroma de niña, de virgen siendo amada por primera vez, la niña después de varios minutos cabalgaba la verga de su padrino soltando gemidos infantiles que ponían a don Jorge loco acababa en un orgasmo que le producía mucho placer en su pequeño ser.

Para ya venirse a borbotones dentro de ella, la puso en la orilla de la cama en 4 patas, disfrutando de la hermosa vista que daba aquella pequeña de 7 años, la niña mostraba un terso cuerpo y hermoso culo bien parado, Jorge sintió nuevamente su tersa y delicada piel, dorada por el color canela que tenia aquella pequeña diosa, y la empezó a coger como a una puta, la pequeña recibía fuertes embestidas en su cuerpecito que a cada una de ellas gemía dulcemente de placer, sus lindas nalgotas de niña mujer sonaban al choque de los cuerpos, era el paraíso, don Jorge quería dejar sus mecos bien adentro de la niña, las metidas eran cada vez mas potentes chocando con fuerza la base de sus huevos en el nacimiento de su panocha que ya se encontraba roja de tanta fricción, su cuerpo bañado en sudor evidenciaba el enorme esfuerzo que le imprimía a la gran cogida que le daba a Karencita, a el también le dolía ya la verga de tanta presión que recibía en su tolete, sus huevos estaban a llenar y quería sacar toda esa leche para los interiores de la pequeña.

Con las embestidas brutales y el jadeo de la niña don Jorge estaba por venirse, la había cogido por horas y se sorprendía de su potencial, la panochita de esa bella niña escolar recibiría su primera mequeada, el señor metía y sacaba rápidamente su miembro tomándola de su delgada cintura, mostrando su enorme culo a su vista y sentía que ya no podía mas que iba a desfallecer, el estar bien dentro de su ahijadita y meterle su verga hasta topar con sus hermosas nalgas por fin estallo, dejo ir en la panochita tierna de la niña grandes cantidades de semen en el útero de la pequeña, bramo como un toro dejando que toda la leche se derramara en el interior de la niña que jadeaba locamente también, ella también ya había tenido sus primeros orgasmos a pesar de su tierna edad, después de venirse una vez que su verga se puso flácida fue sacando su verga llena de líquidos y semen que escurría por las piernitas de Karen, al terminar la beso ricamente por varios minutos uniendo los dos sus ardientes lenguas.

Al termino de la gran cogida baño a la niña y le puso una pomada en su panochita para el dolor así como a tomar un analgésico, la niña quedo agotada y sedienta, don Jorge le dijo que la amaba y que la cuidaría por siempre, ella confundida y excitada también le dejo saber que lo quería mucho y que le gustaba estar a su lado “jugando”, se despidió con un largo beso, esperando el siguiente encuentro de esa insana relación entre dos amantes.

Ese día la niña se fue a su casa con su abuelita doña Juanita pensando en lo maravilloso que era su padrino, recordando lo sucedido en su camita, esperando seguir jugando con su vergudo padrino los divertidos y ricos que juegos que le enseñaba.

Continuara…


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